The Freakshow.




El ir y venir de las personas, el subir y bajar del metro, las múltiples ilusiones de nuestros cuerpos despiertos y a la vez muertos, el caminar entre los periféricos y las balas, el día no es diferente al de ayer y no me sorprenderá el mañana, porque ya vendí mi alma y "No se aceptan devoluciones". La cotidianidad, un monstruo que nos atrapa y nos mastica la cabeza durante la noche. Eso no puede ser normal, pero es cansado cuestionar nuestra propia vida, nuestro trabajo, nuestra educación, nuestra existencia pasajera. Entonces, sí, es de lo más normal.  
      
Claro que es normal asumir que hechos construidos, instituciones dominantes, mitos impuestos, reencarnan en un espectro social en la que la normalidad existe y es subjetiva, que "lo normal" aplica en todos de diferente manera, para ti tal vez es normal ver "The Walking Dead" durante tres horas, para tu amigo es totalmente normal hundirse en deudas absurdas día con día. Normal, ese termino me restringe y me mata, entonces soy rara, soy un bicho escuálido que repudia ese calificativo maquilado de la expresión humana, no es más que una ola martirizadora, una hada madrina política que manifiesta en polvo la parálisis permanente de las pasiones. Ser normal es exigente y sofocante, pero ser un freak es peor. Porque ser un freak implica una convención, la confusión de ser un poco extraño, y eso es perfectamente normal.  

La trampa de aquel ser normal es su comunión de acusación a la cultura y su diversidad, eliminando comportamientos incrustados en la naturaleza del hombre, acusados de extraños y pertinentes. La trampa de la inexistencia de dicha atrocidad es tal vez un escape real y no un escape del alma camino al trabajo en el metro, padecemos lepra y no esta Jesús y su ficción que nos ayude. 

Entonces, Sí, es de lo más normal.

MC

 "Normal is an illusion, What is normal for the spider, is chaos for the fly" - Morticia 




Melissa Olivares

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